Sobre este lugar
El castillo de La Estrella de Montiel, corona un cerro testigo a unos 960 m de altitud, en el extremo nororiental del valle del Jabalón, justo donde el río Segurilla entrega sus aguas. Desde aquí se domina la llanura manchega en las estribaciones de Sierra Morena; se entiende su papel como punto de control de grandes ejes medievales (Mérida–Levante y Cuenca–Granada), en un paisaje de pie de monte que combina los cultivos de cereal, huertas y olivares.
La historia del enclave se construye por capas. Tras una ocupación prehistórica, Montiel se organiza en época andalusí como hisn rector del territorio, ampliado desde el emirato y el califato y reforzado en etapa almohade; en la ladera sur se desarrolló el Barrio Andalusí, con viviendas y a su pie un sistema de canalizaciones para riego. Con la conquista de 1227, el conjunto pasó a la Orden de Santiago y, en 1243, el fuero y el título de villa impulsaron la muralla urbana y la iglesia de Nuestra Señora de La Estrella, edificada sobre una antigua maqbara. En 1369, en este lugar cambio la historia de España; a los pies de la fortaleza, Enrique de Trastámara dio muerte a Pedro I de Castilla.
Actualmente, gracias a los trabajos de recuperación, el lugar se ha convertido en un en un espacio que combina lo monumental y lo arqueológico. En la ladera sur se conserva la villa medieval, con edificios tan interesantes como la primitiva iglesia de Ntra. Señora de la Estrella, la muralla urbana con una pequeña ermita asociada y, además, un área de vivienda conocida como el Barrio Andalusí.
En la parte alta, la fortaleza, autentico símbolo de poder de la Orden de Santiago. Está formada por un antemuro con varias torres, asociadas al antiguo hisn islámico y un albacar que mira a las huertas. Sobre esto, el castillo-casa de la encomienda la entrada se realiza por la Puerta de Hierro, en recodo, un acceso concebido para obligar a detenerse y controlar el paso, antes de desembocar en el patio interior. Ya dentro, el Patio de Armas conduce a dos hitos principales: la iglesia de Santiago, vinculada al culto de los freires, y el complejo de la Torre del Homenaje, con su gran aljibe abovedado y los grafitos medievales conservados en los muros.
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