Sobre este lugar
La fortaleza de Puebla del Príncipe se conserva como un torreón en pleno centro del pueblo, muy cerca de la iglesia parroquial, en una pequeña elevación que delata el trazado más antiguo, que estuvo rodeado de una muralla. Desde este lugar se conectan las tierras del Campo de Montiel con los caminos que descienden hacia Sierra Morena.
El origen del asentamiento pudo ser andalusí, ligado a esas vías. Tras la conquista del Campo de Montiel (1226–1227), el territorio pasó a la Orden de Santiago y, entre finales del siglo XIII e inicios del XIV, se levantó el torreón como señal de autoridad y como pieza de control y administración. La documentación es escasa hasta el siglo XV, cuando se vincula a la encomienda de Montiel y, más tarde, a la de Segura. En la Edad Moderna el lugar cambió de rango y, a mediados del siglo XVI, obtuvo el villazgo y su nombre actual.
Esta fortaleza, como otras dentro de las poblaciones, oculto el porte que tuvo en sus días. El recinto exterior desapareció y el vecindario fue ocupando el entorno, pero la torre conserva espacios abovedados, la caja de escaleras y una terraza-mirador. En origen, la parte alta tuvo parapeto y almenado y llegó a estar cubierta para proteger el arsenal. Sus reutilizaciones posteriores (bodega, palomar o usos municipales) forman parte de su historia y ayudan a entender cómo estas fortalezas siguieron activas cuando la frontera se apagó.
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